Mostrando entradas con la etiqueta toponimia andina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta toponimia andina. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de diciembre de 2012

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Nevados Pumahuacanca. Orónimos y primeras ascensiones. Parte I

El nevado Pumahuacanca

La cima principal del nevado Pumahuacanca dista unos 3 km al SO de la cumbre del Uruashraju (ca. 5735 m) y casi 4 km al oeste del Shacsha (5703 m) o Shaqsha. Aunque se divulga que Pumahuacanca significa «weeping puma» (`puma que llora´ y `puma llorando´), o que el nombre «Pumawaqanka» quizá se deba a la forma de los picos (John F. Ricker, Yuraq Janka, 1977), su significado quechua real es el lugar `donde llorará el puma´.

La cumbre del Pumahuacanca recibe 5563 m en la edición de 1945 (reimpresión 1988) de la Alpenvereinskarte (DÖS), parte Sur, aunque la edición de 2005 le otorga los 5521 m —y el nombre Cerro Arhuay— de la hoja Recuay 20-i del Instituto Geográfico Nacional (IGN) peruano. El andinista italo-brasileño Domingos Giobbi también señala esos 5563 m en la publicación suiza Berge der Welt (BW) 1966-67.

De izquierda a derecha las dos cimas del Uruashraju Chico (5360 m), las cimas de la arista noreste del Pumahuacanca, el nevado Pumahuacanca (5563 m), y el denominado Cerro Pumahuagangan (5138 m) en la cartografía oficial peruana. Vista desde el noroeste.
Foto Sevi Bohórquez 1998
Digitalización Onofre García 2012


En vez de Pumahuacanca, el ING nombra «cerro Arhuay» toda la línea divisoria de esta montaña. En la cartografía oficial es el conjunto de cimas del cordal unido al noreste con el collado del Nevado Verdecocha 5722 m (es decir, el Uruashraju) y al suroeste con el del Cerro Pumahuagangan (5138 m) que baja hasta la pradera de entrada de la quebrada Rúrec.

Cabe la probalidad de que la denominación «Arhuay» corresponda a la cima noroeste desde la laguna Tararhua. Recuérdese que una misma montaña de la cordillera Blanca puede recibir nombres distintos, desde cada vertiente. El topónimo es castellanización de «arway», que en lengua quechua huaracina podría referir a enfriar o dar sombra. Quizá los cartógrafos entendieran arhuay donde oyeron «arwi», adjetivo que en quechua de Huailas significa de color `oscuro´. Es posible, porque se trata de un cerro rocoso de color parduzco y rojo oscuro con escasos neveros. Su cara noroeste tiene una estética forma piramidal vista desde la inhóspita laguna Tararhua, o Verdecocha en la cartografía oficial.

Porción de la Hoja Recuay 20-i con alturas del Instituto Geográfico Nacional (IGN) del Perú y toponimia de uso habitual por pobladores locales y andinistas.
Imagen Sevi Bohórquez (2012)


Primeras ascensiones y nombres de una misma cima

Tras el ascenso de Hugh R. Clark y Alistair McKeith el 24 de junio de 1969 rara vez se alcanza la cumbre del Pumahuacanca. Clark, afiliado al peruano Club Andinista Cordillera Blanca, anotó para The American Alpine Journal (AAJ) 1970:

Colocamos un campamento base en la cabecera de la quebrada, cerca de la laguna Tararhua, llena de restos de seracs que caían continuamente desde el glaciar colgante 1500 pies [457 m] por encima de la orilla este. [...] Llevamos un campo ligero a 16.000 pies [4877 m] a la base de la rampa que conduce al collado entre el Pumahuacanca y el Pumahuacanca Chico. El 24 de junio escalamos roca fácil hacia el collado y atravesamos unos 500 pies [152 m] sobre el flanco oriental de la cresta noreste y ascendimos directamente a la cima noroeste por nieve y largos de roca que requirieron alguna reunión. La cima del noroeste fue ligeramente más baja que la del sureste (18.252 pies) [5564 m]. La travesía por la arista cimera fue «on swiss-cheese water ice» y requirió alguna escalada artificial directa con tornillos de hielo.

De izquierda a derecha la masa glaciar del Uruashraju Chico (5360 m) y las cimas de la arista noreste (futuro Pumahuacanca Chico) del Pumahuacanca principal.
Foto Koky Castañeda 2012


¿Pumahuacanca Chico, o Uruashraju Chico?

Dos kilómetros al noreste de la cumbre del Pumahuacanca está la cima señalada como Pumahuacanca Chico (ca. 5400 m) en el mapa 3 adjunto al libro Yuraq Janka. Altura más precisa, 17.585 pies y 5360 m, indicó Giobbi en AAJ 1965 y en Berge der Welt (BW) 1966-67. Giobbi, sin embargo, lo nombró «Uruashraju Chico» tras alcanzar la cima con su hijo de 15 años, el italiano Carlo Mauri y el peruano Macario Ángeles el 29 de julio de 1964. El Pumahuacanca Chico y el Uruashraju Chico son, pues, en la actualidad, el mismo nevado con distinto nombre en la bibliografía y la cartografía.

Entre el Uruashraju Chico y el collado del Pumahuacanca principal hay una arista escarpada con varias cimas secundarias. Por su forma y por la elevación respecto a sus collados entre el Uruashraju Chico (5400 m ING, 5360 m Giobbi) y el Pumahuacanca principal (5563 m), este conjunto de cimas podría ser considerado desde ahora el Pumahuacanca Chico (ca. 5350 IGN); ya que por error o por acierto el nombre figura en el referido mapa 3 en contradicción con el texto del libro citado.

Ninguna de las cimas del Pumahuacanca Chico parece tener ascensiones registradas en las publicaciones periódicas especializadas de consulta habitual. Es posible que la primera ascensión de la arista y sus cimas sea la del 16 de octubre de 2012 por Beto Pinto y Jhonny Rosales; véase Parte II.

Principales fuentes consultadas

GIOBBI, Domingos. Uruashraju und Rurec gruppe der Cordillera Blanca, Peru. Berge der Welt 1966-67.
RICKER, John F. Yuraq Janka, 1977.
Revista Peruana de Andinismo y Glaciología, nº 7, 1964-1965.
The American Alpine Journal 1965, 1970.

Cartografía

Alpenvereinskarte. Cordillera Blanca Süd 0/3b 1 : 100.000. Ed. 1945 y 2005.
Instituto Geográfico Nacional, del Perú. Hoja Recuay 20-i E 1 : 100.000.
GIOBBI, D. opus cit..
RICKER, J. F. opus cit. Map 3.

Agradecimientos

Koky Castañeda, Onofre García

martes, 15 de febrero de 2011

Andes. Toponimia. Nuevos orónimos. Parte I

Los Andes y sus nombres: Cómo bautizar montañas, pasos y glaciares en la alta Sudamérica
Por Evelio Echevarría Loveland (Colorado) USA

Todas las siete naciones andinas han instituido regulaciones sobre cómo «bautizar» lugares nuevos dentro de su territorio. En lo que respecta a montañas, pasos y glaciares muchos grupos, tanto nacionales como extranjeros, han desconocido o han preferido desconocer las regulaciones sobre el bautizo de relieves andinos.


Aunque provengan de siete naciones diferentes, son reglamentos uniformes y claros. Se repasan a continuación para que se apliquen como se debe.

I. Antes de proceder a un bautizo, todo viajero o expedicionario debe confirmar primero que no exista nombre local alguno. Se sabe que a excepción de lugares muy aislados, en la Patagonia por ejemplo, a menudo hay nombres de uso local. Más todavía: a menudo existen dos o tres nombres locales para un mismo relieve.

Dentro de lo posible, todo nombre nuevo se debe imponer tras haber consultado a los habitantes del lugar.

Nombre local: Chalten
Nombre invasor: Fitz Roy
Foto: Sevi Bohorquez


II. Si no existen nombres locales, los nombres se deben decidir siguiendo las regulaciones de las instituciones geográficas nacionales:

A) Se puede bautizar un relieve según sus características propias; por ejemplo, Cerro Mesón Alto, de Chile. Es decir, nombre de aplicación local.

B) Se puede bautizar un relieve tomando el nombre de un lugar cercano, como pueda ser, un estero, una vega, un poblado, etc. Por ejemplo, Nevados de Aconquija (Argentina), así llamados por el antiguo pueblo a sus pies.

C) A veces se puede bautizar un relieve según la tradición o leyenda locales. Por ejemplo, Nevado Pariacacca (Perú), así conocido por un titán andino.

D) Abstenerse de imponer nombres que, por muy adecuados que puedan ser, repitan denominaciones ya existentes o que aparezcan en mapas y cartas nacionales o incluso locales. Esta es una nueva reglamentación acordada por las autoridades geográficas andinas para evitar la excesiva repetición de nombres. Sirva de ejemplo las socorridas denominaciones acostumbradas por extranjeros, como «Cóndor», «Centinela», «Catedral», etc.

E) Los nombres de personas o personajes vivos están prohibidos. De la historia o del pasado, se aceptan nombres personales si se trata de quienes hayan rendido señalados servicios a la geografía y a la exploración nacional. Por ejemplo, Cerro Riso Patrón (Chile), por el más destacado explorador y cartógrafo andino.

Nombre local: Chaupiwanka
Nombre invasor: Punta Numa
Foto: Sevi Bohorquez


F) Completamente inaceptables son los nombres o bautizos en conmemoración de amigos, parientes, benefactores o a uno mismo, como también de santos, personajes históricos o importantes tanto nacionales como extranjeros, o que pertenezcan a lugares y relieves, acontecimientos e instituciones de todo país; y más aún si se trata de país extranjero. Todo nombre festivo, humorístico, jocoso, político o comercial será rechazado.

En algunos casos pertenecientes a la exploración patagónica y fueguina, los expedicionarios han bautizado relieves con el nombre de la embarcación que los transportó a aquellas tierras. Pero los reglamentos andinos exigen que tal clase de nombres se acepten solamente si se trata de barcos que participaron en levantamientos cartográficos o hidrográficos. No se aceptan por tanto nombres de embarcaciones que fueron para simple navegación, turismo o placer.

Por lo general, todo nombre que no se conforme con las reglas enunciadas arriba tiende a ser, como anotó el conocido alpinista y autor canadiense John Ricker, inaceptable y lo que es peor, sin tacto y ofensivo: «unacceptable and worse, tactless and offensive».

Finalmente, todo nombre nuevo que llene los requisitos mencionados, deberá ser registrado, con su debida documentación, en la institución geográfica mayoritaria de cada país.

Nombres locales: Cerro Kgolca - La Roca
Nombres invasores: Cerro de Parón - La Esfinge
Foto: Sevi Bohorquez


Que cualquier relieve andino aparezca con nombre nuevo en mapas, o en las publicaciones que sean, no garantiza que se le acepte en forma oficial.

Se recomienda que en la documentación a presentar, a cada relieve bautizado se le relacione con alturas o lugares ya fijados en mapas y cartas oficiales.

Fuentes consultadas

1 Alpine Journal. London : The Alpine Club. 1966, pp. 144-145, nota de editor.
2 American Alpine Journal. New York : American Alpine Club. 1962, p. 156, nota de editor.
3 Armada de Chile. Departamento de Navegación e Hidrografía. Determinación de nombres geográficos. Santiago de Chile : Armada de Chile. 1967.
4 ECHEVARRÍA, Evelio. A Survey of Andean Ascent. 1961-1970. American Alpine Journal. New York : American Alpine Club. 1973, pp. 342-344, nota.
5 -- Bautizo de cumbres. Problemas y soluciones. Revista Andina, nº 92. Santiago de Chile : Club Alemán Andino. 1972, pp. 21-23.
6 -- Bautizo de cumbres. La nueva guerra. En: Chile andinista. Su historia. Santiago de Chile : Autoedición. 1999, pp. 166-167.
7 Instituto Geográfico Militar de Chile. Normalización de nombres geográficos. Montreal, 1987.

Véase además: Normas generales para el Uso de Abreviaturas en el Instituto Geográfico Nacional de Argentina