jueves, 8 de septiembre de 2011

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Parque Nacional Huascarán. Actualización y modificación del Reglamento de Uso Turístico. Andinismo, pagos, obligaciones y prohibiciones. Nuevas propuestas

Modificado el 16 de septiembre de 2011

Durante más de ocho meses, un Taller de actualización y modificación del Reglamento de Uso Turístico (RUT) del Parque Nacional Huascarán (PNH) ha debatido, entre otros asuntos, la reforma de la legislación vigente sobre las condiciones de acceso a cada área natural protegida de la Cordillera Blanca.

Algunos puntos de las propuestas derivadas del Taller se discutirán en Huaraz, en las oficinas de la Jefatura del PNH, en una reunión el día 10 de Septiembre de 2011 a las 10:00 horas.

Ascenso al Huascarán 6768 m.
Foto: Sevi Bohórquez 1982


Si se aprueban las propuestas, los andinistas particulares federados (peruanos y extranjeros) no estarán obligados a contratar guías ni otro personal de servicio, aunque sí a registrarse y pagar la entrada al PNH.

El «boleto de ingreso al PNH» tiene hasta hoy validez legal de un día para turismo convencional y siete días para turismo de aventura. Sin embargo, en estos últimos años el PNH concedía 30 días para turismo de aventura. Con la nueva propuesta esa validez oficial de 7 días se ampliará a 21 días, sujetos a la propuesta de tarifas que se presente.

Aún queda discutir si los andinistas particulares extranjeros inafiliados o no federados —los que no dispongan de un seguro que cubra los gastos generados por cualquier accidente que les pudiera ocurrir— tendrán que acceder al PNH a través de una agencia autorizada si desean practicar el andinismo.

Acerca del horario de ingreso y de las obligaciones de los grupos organizados por agencias de viajes y turismo, conviene consultar el capítulo 7 de la Propuesta de reglamento del PNH. Para más información véase la revisión y modificación del año 2006 del texto del Reglamento de Uso Turístico y Recreativo del PNH.

Pronunciamiento de la Asociación de Guías de Montaña del Perú

La Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP) solicita al PNH, y a los participantes en el proceso de modificación del RUT, «que la Unión Internacional de Guías de Montaña (UIAGM) sea considerada y reconocida como una organización internacional de interés regional, conservando el artículo 16 inciso D del anterior reglamento»:
Los guías miembros de la Unión Internacional de Guías de Montaña (UIAGM), podrán obtener el permiso de operación para brindar sus servicios como guía dentro del PNH por un lapso máximo de 30 días, previa solicitud a la Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP).
La nueva propuesta de RUT añade al párrafo de arriba este otro:
Los guías de la UIAGM deberán adecuarse, además, a la legislación peruana vigente «para realizar la actividad de guidismo de montaña.»(1)
Así, pues, la AGMP solicita a la jefatura del PNH que suprima de la propuesta este último párrafo. Teme que disminuya el turismo debido a tanta exigencia a los guías extranjeros.

La jefatura del PNH ha respondido que el contenido del párrafo en cuestión lo impone el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR), organismo al que la AGMP deberá dirigir dicha petición.

Véase además el pronunciamiento de la AGMP-Región Ancash, y la noticia del Portal del Ministerio del Ambiente del Perú (MINAM), en Boletín 2 - Lima, 28 de Septiembre, 2011 sobre la reunión del Ministro del Ambiente, Ricardo Giesecke, con 73 jefes de área del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado – SERNANP: «Queremos que las áreas naturales protegidas sean pilares de la economía peruana.»

Notas

(1) Por "la actividad de guidismo de montaña" entendamos 'la actividad de guiar en la montaña'.

Comunicaciones personales (c.p.) y agradecimientos

Edson Américo Earh Ramírez Henostroza, Marco Arenas Aspilicueta, Renzo Moreno Ardiles, Selio Villón López

martes, 30 de agosto de 2011

España. Madrid. Navacerrada. XXII Reunión Anual de escaladores. Aniversario de la I Expedición Española. Expedición Andes 1961

Salvador Rivas, Pedro Acuña y Antonio Pérez Ayuso ascienden al campamento II (5350 m) durante la primera ascensión de la arista NE del Huascarán Sur (6768 m)
Foto Expedición Andes 1961


Los Andes 450 años después

La XXII Reunión Anual de escaladores, que celebrará el Grupo de Alta Montaña Español (GAME), del 23 al 25 de septiembre en Navacerrada (Madrid), conmemorará el 50 aniversario de la I Expedición Española que, en 1961, fue a los Andes del Perú.

La participación estará abierta a todos los escaladores, miembros o no del GAME, porque el fin de la Reunión será intercambiar experiencias y disfrutar de unas jornadas de escalada con otros amigos que, por razones de distancia, no se ven con frecuencia.

Véase más detalles sobre la celebración e inscripciones en el tríptico de la Reunión.

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Cashán Oeste. Arista N. Escalada de Cabeza y Fernández

El español Carlos Cabeza y el peruano Diego Fernández escalaron el 25 de julio de 2011 la parte rocosa de la arista norte, hasta entonces virgen, del poco frecuentado Cashán Oeste (5686 m) de la Cordillera Blanca de los Andes del Perú.

La aguda cima del Cashán Oeste (5686 m) se observa desde Huaraz


Carlos voló con su esposa y sus dos niños desde Madrid a Lima el 15 de julio. Disponía de un mes de vacaciones, aunque sólo de una semana para escalar en Perú. Cuatro días más tarde se despidió de su familia y viajó en autobús hacia el norte (unos 400 km) hasta Huaraz, capital del departamento de Ancash y del andinismo peruano. El día 21 subió en taxi a la quebrada Rajucolta, a casi 4000 m de altitud, para aclimatarse un poco y explorar el acceso a la arista N del Cashán Oeste.

Carlos Cabeza encontró un buen lugar para campo base (4880 m) durante su exploración el 21 de julio.
Foto Carlos Cabeza 2011


La semana anterior acordó con Diego Fernández que se reunirían en Huaraz el 22 de julio. Pensaban llevar material para roca y nieve. Una vez escalaran la primera parte de la arista, de granodiorita, bajarían y volverían a escalarla cargados con la indumentaria glaciar necesaria para alcanzar la cima. Era una estrategia práctica, que el azar desbarataría:

«La misma noche del día 21, Diego me telefonea porque se retrasará tres días. Es un revés para mí, ya que altera mis planes familiares. Además, él tiene previsto ir a escalar el Cerro Parón (La Esfinge) el próximo día 28 de julio. En fin, la logística deberá ser distinta a la prevista debido a la falta de tiempo. Sólo dispondremos de cuatros días para aproximarnos al Cashán y abrir la vía en auténtico estilo alpino.

El domingo 24 por la mañana temprano llegó Diego a Huaraz. Preparamos el material, tomamos un taxi y con nuestros dos porteadores nos plantamos en la quebrada Rajucolta. Subimos despacio las empinadas pendientes hasta nuestro campo base. Aquí, comimos y bebimos un poco, y sin tiempo que perder cargamos el material en nuestras mochilas de ataque.

Cashán Oeste (5686 m) sobre la quebrada Rajucolta
Foto Carlos Cabeza 2011


Recorremos el trayecto que nos separa del principio de la futura vía. Parece corto pero la altura y el desnivel lo hacen eterno. Tras dos horas de subida por la morrena alcanzamos un punto cerca de la base de la arista. Es tarde, así que dejamos el material y nos lanzamos hacia el campo base agotados. Llegamos tarde. Ha sido una larga jornada. Con una mezcla de soroche y cansancio tomamos una decisión: mañana renunciaremos a escalar con mochilones, escalaremos sólo con pies de gato y hasta donde lleguemos.

Nuestro despertador suena a las cuatro de la madrugada del 25 de julio. Ni nos movemos. Muy poco a poco nos desperezamos e intentamos ingerir algo de desayuno. Con las primeras luces del alba nos ponemos a caminar abrigados, por el frío amanecer. Llegamos al depósito de material más rápido que el día anterior. Nos encordamos y escalamos en ensamble por una arista hasta la base de la vía.

El primer largo nos presenta dificultad, un diedro de V+, con pasos clave de bavaresa atlética, que aceleran demasiado mi ritmo cardiaco. Grito de alegría al superar estas dificultades. Después de este largo escalamos en ensamble por lo menos 150 metros por una arista sencilla, aunque con un tramo de IV+.

En el tercer largo está sin duda la clave de la vía. Diego la resuelve escalando una atlética laja en bavaresa (6a+) y luego supera una estética fisura perfecta para encajar las manos. El largo no nos deja indiferentes, ¡es alucinante! Nuestra moral sube ya que sabemos que hemos pasado lo más duro.

Carlos Cabeza en el cuarto largo de la arista N del Cashán Oeste
Foto Diego Fernández 2011


El cuarto largo depara escalada en placa expuesta, seguida de una placa fisurada (de Vº) donde disfrutamos. Un largo más de transición nos lleva hasta otro muy bonito, caracterizado por un diedro con fisura ciega bastante empinado.

Percibimos la proximidad de la nieve, que será nuestra "cima" esta vez. Sólo un largo más nos lleva hasta donde no podemos ascender más sin botas. Estamos a 5550 m. Hemos escalado unos 460 metros en siete tiradas desde el principio de las dificultades, que en conjunto graduamos MD superior 6a+. Ahora toca rapelar de manera más directa, un poco a la derecha de nuestro ascenso.(1)

No sin algún incidente --montaje de rápeles y enganche de cuerdas-- llegamos a la base de la vía, envueltos por la noche. Es aquí donde el GPS nos ayuda a resolver en la oscuridad el laberinto morrénico que nos separa del campo base, librándonos de un posible vivac. Tras 14 horas de actividad estamos de vuelta en el base. Me voy la cama sin cenar. Duermo más de 12 horas del tirón. Hoy sólo nos queda desandar los 800 metros de desnivel que nos separan del Taxi, esta vez sin porteadores.

Línea de la escalada de Carlos Cabeza y Diego Fernández en la arista N del Cashán Oeste
Foto Carlos Cabeza 2011


Estamos contentos, especialmente yo porque mi familia llega a Huaraz mañana. Tal vez otro año volvamos para ponerle "la guinda al pastel" escalando la arista de nieve hasta la cima; quién sabe.»

Una crónica más amplia sobre esta escalada se encuentra en viaclásica

Comunicación personal y agradecimientos
Carlos Cabeza Sánchez

Notas

(1) «Fueron siete rápeles por una línea diferente a la escalada, más o menos en línea recta desde la parte superior de la vía, casi siempre a la derecha de ella según se mira desde abajo. Destrepamos parte de la arista central, pero rapelamos hacia la mitad en una zona de IV+.»

viernes, 1 de julio de 2011

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Chacraraju Este. Cara NE. Arista NE. Taulliraju. Intento. Escaladas nuevas de Corominas y Baró


Cara NE del Chacraraju Este. La escalada Corominas-Baró sigue el intento Kozjek-Kresal (línea azul), después la vía francesa (línea verde) y continúa por terreno virgen (línea roja) hasta la cima. Foto y trazos Jordi Corominas 2011


Nueva escalada en la cara E del Chacraraju Este

El 22 de junio de 2011 Jordi Corominas y Oriol Baró alcanzaron con estilo alpino la cima del Chacraraju Este (6001 m), en la Cordillera Blanca peruana, por un recorrido de 900 metros bastante estético en la cara y arista NE, de dificultad general ED, «con A2/6a en roca mala y hielo peruano».

Escalaron la mitad inferior de la cara NE por el intento de Kozjek y Kresal de 1993. En mitad de la cara atravesaron hacia la derecha por la vía francesa, para seguirla luego por la arista NE. Abandonaron esta vía del año 1962 cuando atraviesa hacia la izquierda en la parte alta de la cara, y abrieron tres largos directos por la misma arista hasta la cima.


Última tirada rocosa en la arista NE de la cima Este (6001 m) del Chacraraju.
Foto Jordi Corominas 2011


Aproximación, escalada, vivaques y descenso

Los dos alpinistas catalanes subieron el 20 de junio por la quebrada Ranincuray a Tintacocha (laguna) y acamparon (ca. 5100 m) a pie de pared. Fue una subida sin sendero por terreno incómodo de hierbas altas y placas de granito. Al día siguiente ascendieron el mismo embudo de nieve del intento esloveno de 1993. Escalaron después dos largos de roca descompuesta. Llegaron a la primera travesía (a la derecha) de la vía de la expedición francesa de 1962. Ascendieron luego la arista NE, por nieve y un largo de roca que encontraron con los pitones puestos. Continuaron por nieve y desplomes de hielo hasta montar (entre los 5600 m y los 5700 m) una tienda de vivac en la arista.

El 22 junio siguieron esta arista de nieve. Como no veían muy clara la segunda travesía de la vía francesa (hacia la izquierda), decidieron seguir recto. Con una tirada corta de cuerda, de dificultad A2, por roca de mala calidad, seguida de dos largos de hielo (el primero muy bueno), alcanzaron la cima. Descendieron con rápeles a la tienda del vivac. Una piedra les cortó una cuerda. El día 23 rapelaron hasta el pie de la pared, por el itinerario del ascenso, y bajaron hasta el campo base.

Otra actividad de la cordada

Más información sobre la actividad completa de Corominas y Baró en Desnivel y en su edición impresa Desnivel nº 302, septiembre 2011.1 Véase además la noticia publicada en inglés por blackdiamondequipment.com el 18 de agosto de 2011.

Cara SO del Taulliraju. Notable escalada de Corominas y Baró, que quizá haya superado la cota de anteriores intentos norteamericanos y rusos. La cordada también accedió por la variante de los guías de Chamonix a la vía Japonesa (arista SSE) y escaló hasta el punto señalado con la línea recta roja en la parte superior derecha de esta imagen. Foto y trazos Jordi Corominas 2011


Notas
1 En la página 25, donde dice «Vía de los guías, abierta por los Guías de Chamonix», debería decir «variante de los Guías». El cuarteto francés que abrió esta variante, en 1978, ascendió el "couloir" izquierdo del Taulliraju Sur (c. 5400 m) para llegar a la arista SSE escalada dos años antes por Mizobuchi, Nagashino y Yoda.

Fuentes consultadas
Archivo de impresos y manuscritos de Andes Info
Cordillera Blanca, Escaladas, Parte norte...

Comunicación personal y agradecimientos
Jordi Corominas

viernes, 6 de mayo de 2011

Andes. Toponymy or place names. New oronyms. Parte I

Names in the Andes. How to name peaks, passes and glaciers in high South America.

By Evelio Echevarría Loveland (Colorado) USA

All seven Andean nations have rules instituted for giving names to newly discovered places in their territories. Regarding unnamed peaks, passes and glaciers some, or many parties, mostly foreign but also national, have ignored, or have shown little familiarity with, such rules.

Although they were originated by the relevant geographical authorities of seven nations, those rules are uniform in their purposes. They are reviewed here in order to make them more widely known to mountaineers.

I. Travelers should do their best to ascertain that no local names exist. Except for very isolated or unpopulated places like Patagonia, names very often already exist and even two or three names for a same peak are not uncommon,

Local name: Chalten
Invader name: Fitz Roy
Photo: Sevi Bohorquez


II. If no local names are forthcoming, invented names must conform to the following options:

a) If at all possible, new names should be awarded in consultaron with the local inhabitants.

b) A natural object could be named after a descriptive characteristic of its own (i.e., Cerro Mesón Alto, or "Lofty Flat-top," Chile).

c) A natural object may be named after an adjacent feature, like a pasture, alp, stream, etc. (i.e., Nevado de Tolima, so named after a regional province and place).

d) Occasionally, a name could be drawn from the local lore or tradition (i.e., Nevado de Chani, after an Inca mythical giant, Argentina).

For names not in the standard Castilian Spanish in common use among the Andean peoples, invented names should be rendered into the local vernacular, taking care to observe the proper spelling (i.e., Nevado Tacuriti, Perú, drawn from the local Quichua, "Silky Snow").

Local name: Chaupiwanka
Invader name: Punta Numa
Photo: Sevi Bohorquez


Travelers should abstain from imposing names that, however appropriate they may be, repeat those showing on existing national or local maps and charts. This is a recent restriction designed by the relevant geographical authorities of the Andean countries to avoid repetition of existing names (i.e., the much resorted to, "Cóndor," "Centinela," "Catedral" and the like).

III. Wholly unacceptable names are those commemorating friends, relatives or oneself, benefactors or saints as well as geographical features, places, historic persons, events or institutions of any homeland. Festive, humorous, political and commercial names are certain to be rejected.

Authorities expressly forbid names of persons in existence. However, they are inclined to accept names of personages of the past who had rendered signal services to the national geography and exploration (Le., Cerro Riso Patrón, Chile, so named after Luis Riso Patrón, foremost Andean explorer and surveyor).

In some cases pertaining to Patagonia and Tierra del Fuego, parties have christened features with the name of the boat that took them to their place of destination. But Andean rules make clear that such names would be acceptable only if they belong to boats used for charting or surveying purposes. names of boats used for simple navigation, transportation, tourism or pleasure trips will not qualify.

Local names: Cerro Kgolca - La Roca
Invader names: Cerro de Parón - La Esfinge
Photo: Sevi Bohorquez


Generally speaking, names that do not conform to the rules and restrictions described above will tend to be, as the well known climber-author John Ricker once wrote, "unacceptable and worse, tactless and offensive." Furthermore, a mountain baptized with an unacceptable name, may in full right be re-christened by posterior climbers.

It would be of a great help to the geographical authority of the country involved if new names could be connected to a well determined height or location drawn from the official maps and chatis. Such names do need to be submitted to those authorities. The simple entering of new names in mountaineering reports, sketch-maps, journals or books does not guarantee official acceptance.

Sources

1 Alpine Journal. London : The Alpine Club. 1966, pp. 144-145, editor note.
2 American Alpine Journal. New York : American Alpine Club. 1962, p. 156, editor note.
3 Armada de Chile. Departamento de Navegación e Hidrografía. Determinación de nombres geográficos. Santiago de Chile : Armada de Chile. 1967.
4 ECHEVARRÍA, Evelio. A Survey of Andean Ascent. 1961-1970. American Alpine Journal. New York : American Alpine Club. 1973, pp. 342-344, note.
5 -- Bautizo de cumbres. Problemas y soluciones. Revista Andina, nº 92. Santiago de Chile : Club Alemán Andino. 1972, pp. 21-23.
6 -- Bautizo de cumbres. La nueva guerra. En: Chile andinista. Su historia. Santiago de Chile : Autoedición. 1999, pp. 166-167.
7 Instituto Geográfico Militar de Chile. Normalización de nombres geográficos. Montreal, 1987.

jueves, 7 de abril de 2011

Andes. Perú. Cordillera Blanca. Errores u omisiones. Crónicas andinistas. Supervisión de contenidos. Parte I

Varias veces hemos recordado en este blog las frecuentes dificultades para informarse sobre montañas y ascensiones andinas: la dispersión, la imprecisión y la contradicción de los datos. Estas tres molestias exigen demasiada dedicación a la búsqueda, al análisis y al cotejo de la información obtenida.

Huamashraju (5434 m), desde Huaraz
Foto Sevi Bohórquez 2008


Las editoriales especializadas en montañismo afrontan con frecuencia ese reiterado triple par de problemas, aunque muy pocas pueden permitirse contar con personal especializado para resolverlo ni, mucho menos, con una «autoridad competente» en cada materia para supervisar contenidos. En primer lugar porque tales autoridades escasean. En segundo porque hay que encontrarlas, motivarlas y, sobre todo, «compensarlas» en justa medida.

Algunos editores creen que los lectores responsabilizan de la información defectuosa al propio autor. Otros ignoran además la cantidad de equivocaciones que aporta el personal de su redacción; por razones que conviene analizar en otro momento. Frente a estas creencias e ignorancias, la mayoría de lectores piensa que los defectos informativos, provengan de donde sea, socavan la credibilidad del medio que los emite.

Nevado Artesonraju (6025 m), sobre la quebrada Artesón
Foto Sevi Bohórquez 1995


En este sentido, el ámbito andinista carece de suficientes evaluaciones del índice de rigor de cada producto editorial. Determinar, por ejemplo, el grado de fiabilidad que merecen las revistas del montañismo por sus contenidos requiere aunar tiempo, recursos y ponentes cualificados. Esta práctica determinadora es más habitual en el entorno de las publicaciones académicas, donde se recurre al arbitraje o la revisión por varios expertos. Tamaño esfuerzo evaluador tal vez se concibiera en los medios informativos montañeros si lo justificara una competencia feroz por ganar cuota de mercado.

Remitamos finalmente al motivo de estas líneas: el comentario del usuario «Cabe» del foro viaclasica.com relativo a la confusión con los canales Central y Ferrari de la cara SO del Alpamayo. Comentario que justifica incluir aquí una muestra testimonial de correcciones (véase en castellano o AAJ 2002) a una crónica andinista publicada sin revisión.(1)

Nevado Churup (5493 m), desde Huaraz
Foto Sevi Bohórquez 2008


Como revela mi aclaración acerca de los dos canales del famoso nevado peruano, erramos incluso los documentalistas especializados en la gestión de información andinista.

Nadie debería sentir bochorno, pues, al equivocarse cuando informa con voluntad orientadora, sin pretensiones ni ánimo lucrativo sobre actividades propias o ajenas. Aun con todo lo dicho, la calidad de los contenidos debiera ser responsabilidad de los medios que los difunden, divulgan o venden.

Notas

(1) Acerca de la fiabilidad de las fuentes informativas, la supervisión de contenidos y la «política de información de primera mano» adoptada en 2004 por Alpinist, véase dudas sobre la primera ascensión al Taulliraju Parte I, Parte II, y en Alpinist Hihg Camp. O bien, véase errores u omisiones.

martes, 15 de febrero de 2011

Andes. Toponimia. Nuevos orónimos. Parte I

Los Andes y sus nombres: Cómo bautizar montañas, pasos y glaciares en la alta Sudamérica
Por Evelio Echevarría Loveland (Colorado) USA

Todas las siete naciones andinas han instituido regulaciones sobre cómo «bautizar» lugares nuevos dentro de su territorio. En lo que respecta a montañas, pasos y glaciares muchos grupos, tanto nacionales como extranjeros, han desconocido o han preferido desconocer las regulaciones sobre el bautizo de relieves andinos.


Aunque provengan de siete naciones diferentes, son reglamentos uniformes y claros. Se repasan a continuación para que se apliquen como se debe.

I. Antes de proceder a un bautizo, todo viajero o expedicionario debe confirmar primero que no exista nombre local alguno. Se sabe que a excepción de lugares muy aislados, en la Patagonia por ejemplo, a menudo hay nombres de uso local. Más todavía: a menudo existen dos o tres nombres locales para un mismo relieve.

Dentro de lo posible, todo nombre nuevo se debe imponer tras haber consultado a los habitantes del lugar.

Nombre local: Chalten
Nombre invasor: Fitz Roy
Foto: Sevi Bohorquez


II. Si no existen nombres locales, los nombres se deben decidir siguiendo las regulaciones de las instituciones geográficas nacionales:

A) Se puede bautizar un relieve según sus características propias; por ejemplo, Cerro Mesón Alto, de Chile. Es decir, nombre de aplicación local.

B) Se puede bautizar un relieve tomando el nombre de un lugar cercano, como pueda ser, un estero, una vega, un poblado, etc. Por ejemplo, Nevados de Aconquija (Argentina), así llamados por el antiguo pueblo a sus pies.

C) A veces se puede bautizar un relieve según la tradición o leyenda locales. Por ejemplo, Nevado Pariacacca (Perú), así conocido por un titán andino.

D) Abstenerse de imponer nombres que, por muy adecuados que puedan ser, repitan denominaciones ya existentes o que aparezcan en mapas y cartas nacionales o incluso locales. Esta es una nueva reglamentación acordada por las autoridades geográficas andinas para evitar la excesiva repetición de nombres. Sirva de ejemplo las socorridas denominaciones acostumbradas por extranjeros, como «Cóndor», «Centinela», «Catedral», etc.

E) Los nombres de personas o personajes vivos están prohibidos. De la historia o del pasado, se aceptan nombres personales si se trata de quienes hayan rendido señalados servicios a la geografía y a la exploración nacional. Por ejemplo, Cerro Riso Patrón (Chile), por el más destacado explorador y cartógrafo andino.

Nombre local: Chaupiwanka
Nombre invasor: Punta Numa
Foto: Sevi Bohorquez


F) Completamente inaceptables son los nombres o bautizos en conmemoración de amigos, parientes, benefactores o a uno mismo, como también de santos, personajes históricos o importantes tanto nacionales como extranjeros, o que pertenezcan a lugares y relieves, acontecimientos e instituciones de todo país; y más aún si se trata de país extranjero. Todo nombre festivo, humorístico, jocoso, político o comercial será rechazado.

En algunos casos pertenecientes a la exploración patagónica y fueguina, los expedicionarios han bautizado relieves con el nombre de la embarcación que los transportó a aquellas tierras. Pero los reglamentos andinos exigen que tal clase de nombres se acepten solamente si se trata de barcos que participaron en levantamientos cartográficos o hidrográficos. No se aceptan por tanto nombres de embarcaciones que fueron para simple navegación, turismo o placer.

Por lo general, todo nombre que no se conforme con las reglas enunciadas arriba tiende a ser, como anotó el conocido alpinista y autor canadiense John Ricker, inaceptable y lo que es peor, sin tacto y ofensivo: «unacceptable and worse, tactless and offensive».

Finalmente, todo nombre nuevo que llene los requisitos mencionados, deberá ser registrado, con su debida documentación, en la institución geográfica mayoritaria de cada país.

Nombres locales: Cerro Kgolca - La Roca
Nombres invasores: Cerro de Parón - La Esfinge
Foto: Sevi Bohorquez


Que cualquier relieve andino aparezca con nombre nuevo en mapas, o en las publicaciones que sean, no garantiza que se le acepte en forma oficial.

Se recomienda que en la documentación a presentar, a cada relieve bautizado se le relacione con alturas o lugares ya fijados en mapas y cartas oficiales.

Fuentes consultadas

1 Alpine Journal. London : The Alpine Club. 1966, pp. 144-145, nota de editor.
2 American Alpine Journal. New York : American Alpine Club. 1962, p. 156, nota de editor.
3 Armada de Chile. Departamento de Navegación e Hidrografía. Determinación de nombres geográficos. Santiago de Chile : Armada de Chile. 1967.
4 ECHEVARRÍA, Evelio. A Survey of Andean Ascent. 1961-1970. American Alpine Journal. New York : American Alpine Club. 1973, pp. 342-344, nota.
5 -- Bautizo de cumbres. Problemas y soluciones. Revista Andina, nº 92. Santiago de Chile : Club Alemán Andino. 1972, pp. 21-23.
6 -- Bautizo de cumbres. La nueva guerra. En: Chile andinista. Su historia. Santiago de Chile : Autoedición. 1999, pp. 166-167.
7 Instituto Geográfico Militar de Chile. Normalización de nombres geográficos. Montreal, 1987.

Véase además: Normas generales para el Uso de Abreviaturas en el Instituto Geográfico Nacional de Argentina